La inseminación intrauterina está indicada para el tratamiento de casos de infertilidad inexplicada (esterilidad de causa desconocida SCD), en los casos de leve factor masculino de esterilidad y en los casos de alteración de la ovulación. Es decir, pacientes en los que la producción ovárica no está seriamente comprometida, donde una o las dos trompas son permeables o donde los parámetros del líquido seminal aparecen normales o levemente comprometidos.
Esta técnica permite obtener una tasa de embarazo variable entre el 10 y el 20 por ciento en cada ciclo según la edad de la mujer. Es aconsejable realizar entre tres y seis ciclos antes de pasar a otras técnicas de procreación medicamente asistida (PMA).