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Congelación de los espermatozoides
La posibilidad de crio-conservar los espermatoides permite al paciente preservar su fertilidad futura con el objeto de obtener su descendencia.
Indicaciones para la congelación de espermatozoides
La congelación de los espermatozoides tiene una amplia aplicación en tres situaciones específicas:
1. Autoconservación:
En situaciones muy específicas donde se sospecha que ocurrirá una infertilidad sobrevenida por tratamientos médicos específicos dirigidos a pacientes oncológicos: quimioterapia, radioterapia. De forma preventiva, se recomienda la criopreservación de los espermatozoides. Aún siendo cierto que ciertas terapias antitumorales no anulan la espermatogénesis completamente, se recomienda la congelación de los espermatozoides; después del tratamiento, la linea germinal y los espermatozoides maduros pueden haber sufrido un daño irreversible que impida el desarrollo normal del proceso de fecundación y embrionario.
También se aconsejaría la criopreservación para sujetos que desarrollan actividades de alto riesgo como operadores radiológicos, operadores de centrales nucleares, operadores de radar o trabajadores que trabajen en entornos citotóxicos (presencia de pesticidas, plagicidas etc.) De igual forma, se aconseja la crioconservación de los espermatozoides en pacientes jóvenes que presentan patologías andrológicas severas tales como oligoastenoteratozoospermia y que pueden empeorar con el paso de los años llegando a producir azoospermias totales. 2. Inseminación heteróloga:
En los casos en los que se hace necesario recurrir a semen de donante, la crioconservación del mismo reduce las probabilidades de transmisión de enfermedades infecto-contagiosas que pueden estar latentes en el momento de la donación. Respetando la ventana de expresión de la posible infección mediante la crioconservación, la probabilidad de infección se minimiza prácticamente al 0%
3. Azoospermia:
La criopreservación resulta indispensable en pacientes azoospérmicos a los cuales, mediante biopsia testicular o de epidídimo, ha sido posible recuperar espermatozoides vitales. Gracias a la criopreservación, después de una biopsia testicular diagnóstica, se consigue material suficiente para acometer los futuros intentos de fecundación in Vitro evitándole al paciente futuras intervenciones quirúrgicas.
La técnica de congelación del líquido seminal o espermatozides es un procedimiento simple y rápido permitiendo obtener óptimos resultados. Hay que tener en consideración que después de la congelación y descongelación, se observa una disminución de la vitalidad y movilidad de la muestra. Este hecho se traduce en una reducción de la capacidad fecundante que se puede soslayar gracias a la técnica ICSI. La tasa de fecundación resulta completamente equiparable entre espermatozoides congelados y apenas eyaculados. Congelación de los ovocitos
La congelación de ovocitos es una técnica fácil de ejecutar al igual que la congelación de los espermatozoides pero, sin embargo, es una técnica muy poco habitual debido a que la supervivencia de los ovocitos descongelados es mucho menor respecto a la supervivencia de los espermatozoides. Con el congelamiento lento se forman dentro de los ovocitos unos cristales de hielo que lo perjudican aunque no se sabe con certeza si a nivel estructural, cromosómico o a nivel del funcionamiento del huso meiótico del ovocito. Con este método de congelamiento el índice de supervivencia es inferior al 50%. El número de embarazos logrados con la inseminación de ovocitos descongelados es muy bajo. Los niños nacidos hasta ahora siguiendo esta técnica no presentan una mayor incidencia de patologías genéticas o fenotípicas respecto a la población en general. Aun así el número es demasiado bajo para obtener datos significativos. Pero nuevas investigaciones han permitido desarrollar un novedoso método de congelación de ovocitos y embriones llamado vitrificación. La vitrificación permite un congelamiento muy rápido porque a diferencia de la congelación tradicional, con este técnica la temperatura a la que se ve expuesto el ovocito desciende muy rápidamente de 22°C a -196°C , evitando así la formación de cristales de hielo que pueden dañar las estructuras del ovocito. Con esta técnica la supervivencia que se consigue es de hasta un 90% y además los ovocitos congelados mediante vitrificación presentan las mismas posibilidades de ser fecundados que los ovocitos recién extraídos. Congelación de los embriones
La congelación de los embriones permite la conservación de aquellos embriones que se han formado en exceso en los ciclos de fecundación in Vitro dando así la posibilidad de aumentar las probabilidades de obtener un embarazo por ciclo de tratamiento. Los embriones se congelan siguiendo la técnica de la vitrificación, más rápida y eficaz y conservados en nitrógeno líquido. La descongelación de los embriones se lleva a cabo en nuestro laboratorio el día antes de la transferencia o el mismo día. Se analiza, no solo la supervivencia de los embriones, es decir, la integridad de las células o blastómeros que lo forman sino que además se estudia la capacidad del embrión de continuar su desarrollo. Solo los embriones vivos que hayan multiplicado sus células son transferidos. Algunas de las células que constituyen el embrión pueden ser dañados durante el proceso de congelación y descongelación. Estas células interfieren negativamente en el crecimiento del embrión. Por esta razón son eliminadas mediante aspiración. |
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