La posibilidad de llevar adelante el crecimiento embrional hasta el estadío de blastocisto, y por lo tanto, de realizar una ulterior selección de los embriones encuentra indicaciones en los siguientes casos:
- En los casos en los cuales se quiera/deba transferir un sólo embrión seleccionado entre todos los disponibles
- En casos de diagnóstico genético preimplantacional (DGP) donde es a menudo necesario más tiempo para realizar el diagnóstico mismo y resulta imprescindible, por lo tanto, prolongar el cultivo embrional hasta el cuarto o quinto día.
Hay que tener presente que, aunque si el cultivo prolongado in vitro permite optimizar los resultados, una vez obtenidos los blastocistos, éste resulta ser muy selectivo de todas formas. De hecho, muchos embriones no consiguen desarrollarse más allá del estadío de ocho células, en laboratorio. Estos embriones, por consiguiente, se “pierden” durante el cultivo, aunque no se asegura que habrían podido implantarse si hubiesen sido transferidos o congelados después de los tres días normales de cultivo.