La azoospermia obstructiva puede ser debida a una vasectomía, a la ausencia bilateral de los vasos deferentes, a la interrupción de éstos o del epidídimo después de una intervención quirúrgica o a infecciones epididimales. En todos estos casos, la espermatogénesis resulta ser normal y frecuentemente se da una presencia abundante de espermatozoides en el epidídimo y en los túbulos seminíferos testiculares. La recuperación de estas células resulta, por lo tanto, simple y se lleva a cabo mediante la aspiración percutánea de los espermatozoides del epidídimo (PESA) o mediante la recogida microquirúrgica de los espermatozoides epididimales (MESA).
La azoospermia secretora es debida, por el contrario, a severos defectos en la producción de espermatozoides que se definen como: hipoespermatogénesis, bloqueo madurativo o síndrome de sólo células de Sertoli. El epidídimo de estos pacientes está generalmente privado de espermatozoides. Los espermatozoides deben ser en estos casos, recogidos directamente del testículo mediante una biopsia testicular (TESE) o por extracción percutánea de espermatozoides del testículo (FNA). No siempre se encuentran espermatozoides maduros en estos pacientes. La probabilidad de encontrarlos depende principalmente del cuadro histológico del testículo. En muchos casos es posible que el número de espermatozoides presentes sea extremadamente bajo y para su recuperación pueden ser necesarias varias horas de búsqueda en el microscopio.
Probabilidad de encontrar espermatozoides en pacientes azoospérmicos en relación al cuadro histológico: