Examen del líquido seminal: espermigrama
El examen del líquido seminal se efectúa después de 3-5 días de abstinencia sexual y permite valorar el número, la movilidad y la morfología de los espermatozoides presentes en el eyaculado. Un líquido seminal se considera normal si existen, al menos, 20 millones de espermatozoides por mililitro, si el 50% de ellos se mueven de forma progresiva y si el 20% del total presenta una morfología (aspecto) normal. Si el número de espermatozoides presentes es inferior al normal, nos encontramos con un liquido patológico, en concreto se denomina oligozoospermia. Cuando la movilidad de los espermatozoides es reducida, lo que se conoce coloquialmente como espermatozoides vagos, nos encontramos con astenozoospermia. Si la concentración de formas anormales es superior a los criterios establecidos, nos encontramos con una teratozoospermia. Todas estas patologías pueden presentarse combinadas entre sí.
La azoospermia es la ausencia completa de espermatozoides en el líquido seminal. La azoospermia puede ser obstructiva, si existe una normal producción de espermatozoides a nivel del testículo, pero un impedimento mecánico hace que no se concentren en el eyaculado o secretores, cuando la producción de espermatozoides a nivel testicular está comprometida o no existe.
Test de vitalidad
El test de vitalidad se efectúa sobre el líquido seminal para valorar la presencia relativa de espermatozoides vitales en una muestra donde los espermatozoides aparecen todos o en un alto porcentaje inmóviles.
MAR Test (Mixed Antiglobulin Reaction Test)
Los anticuerpos presentes en el liquido seminal pertenecen principalmente a dos clases de inmunoglobulinas: IgA e IgG. Este análisis sirve para evidenciar la presencia. Este tipo de anticuerpos se pueden adherir a la cabeza de los espermatozoides e impedir el proceso normal de fecundación.
Espermiocultivo
Este examen que se efectúa sobre el líquido seminal, permite evidenciar la presencia de infecciones bactéricas y otros tipos. La presencia de microorganismos en el líquido seminal puede interferir en el proceso de fecundación.
Visita andrológica
Con la visita andrológica, se pretende evidenciar eventuales anomalías anatómicas que nos pueden indicar la existencia de problemas de carácter inflamatorio, mecánico u hormonal. Por ejemplo, varicocele, criptorquidismo, agenesia de los conductos deferentes, etc.
Biopsia testicular diagnóstica
Esta intervención se realiza sólo en el caso de pacientes azoospérmicos.
En situaciones muy particulares y como excepción a la regla, por ejemplo, varios intentos de ICSI con espermatozoides eyaculados y sin obtención de embarazo, se puede aconsejar la biopsia testicular.
Se efectúa con anestesia local o general, se extrae una pequeña muestra de tejido testicular para estudiar la estructura (examen histológico) y buscar la presencia de espermatozoides. Cuando se evidencian espermatozoides, estos se crioconservan para su utilización posterior en un intento de microinyección espermática (ICSI).

Cariotipo con cariograma
Este examen se realiza sobre una muestra de sangre de los pacientes y permite analizar el número y la estructura de cada cromosoma que constituyen el patrimonio genético. Las alteraciones de los cromosomas son relacionadas con patologías que pueden ser transmitidas al hijo.

Examen citogenético de los espermatozoides (FISH)
Se realiza en los espermatozoides del líquido seminal o de la biopsia testicular y permite valorar el porcentaje de espermatozoides que presentan anomalías genéticas de tipo numérico (aneuploidías). Si estas anomalías se transmiten al embrión, pueden provocar abortos espontáneos, ausencia de embarazo tras fecundación in Vitro, etc.
Estudio de meiosis
En situaciones particulares como azoospermia, oligozoospermia severa o astenozoospermia severa, se aconseja realizar, además del cariotipo, una biopsia testicular para estudiar las células precursoras de los espermatozides: espermatogonias, espermatocitos primarios y secundarios; estas células son las responsables de originar espermatozides haploides (cromosomicamente normales); ciertas patologías de origen genético, autocrino, o ambiental, pueden distorsionar la evolución normal de la meiosis y por consiguiente, alterar la producción de espermatozoides normales o incluso impedir la espermatogénesis completa.
Microdelecciones del cromosoma Y
Patologías severas del líquido seminal y algunas formas de azoospermia, pueden ser de origen genético. En algunos pacientes es posible observar pequeñas delecciones del brazo largo del cromosoma Y que son las responsables de la situación patológica.
La identificación de estas microdelecciones son particularmente importantes en pacientes que recurren a técnicas como la ICSI. Identificando la microdelección, se puede valorar el riesgo de transmisión a un hijo, la patología que presenta el varón que recurre a la técnica.
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